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Posted by on Abr 4, 2019 in Salud | 0 comments

¿Cuándo debo saber si mi hijo necesita ver a un psicólogo?

Dificultades familiares, problemas escolares o retrasos en el crecimiento, las razones para consultar a psicólogos infantiles son cada vez más numerosas y diversas. Pero, ¿qué podemos esperar de estas consultas y cuándo podemos esperar que se lleven a cabo? Todas estas son preguntas que los padres pueden hacerse a sí mismos.

¿Por qué mi hijo necesita ver a un psicólogo?

No es necesario ni imposible enumerar todas las razones por las que los padres consideran una consulta para su hijo. La idea general es estar atento y ser capaz de identificar cualquier síntoma o comportamiento anormal y preocupante de un niño, la llamada medicina psicosomatica.

bebeLos primeros signos de sufrimiento en niños y adolescentes pueden ser inofensivos (trastornos del sueño, irritabilidad…) pero también muy preocupantes (trastornos alimentarios, tristeza, aislamiento…). De hecho, si el niño encuentra una dificultad que no puede resolver solo o con su ayuda, usted debe estar alerta.

Para ayudarle a entender cuáles pueden ser las razones de la consulta, aquí están algunas de las razones más comunes por edad:

En los niños menores de 3 años, se trata sobre todo de retrasos en el desarrollo y trastornos del sueño (pesadillas, insomnio…);

Con el comienzo de la escuela, algunos tienen dificultades para separarse de sus padres o tienen grandes dificultades para concentrarse y/o socializar. También pueden ocurrir problemas de limpieza;

Luego, en las clases, se observan algunos problemas, como problemas de aprendizaje, dislexia o hiperactividad. Algunos niños también comienzan a somatizar (dolores de cabeza, dolores de estómago, eczema…) para ocultar un sufrimiento más profundo;

Desde el momento en que entran en el colegio, surgen otras preocupaciones: burlas y exclusión por parte de otros niños, dificultades para hacer los deberes, mala adaptación a una escuela para «adultos», problemas relacionados con la adolescencia (anorexia, bulimia, drogadicción….)

Por último, la llegada a la escuela a veces dificulta la elección de una profesión, la oposición de los padres o la preocupación por la sexualidad.

Es difícil para los padres juzgar si su hijo necesita o no ayuda psicológica. Si tiene alguna duda, no dude en pedir consejo a las personas que rodean a su hijo a diario (enfermeras, profesores, etc.).

saber si mi hijo necesita ver a un psicólogo

¿Cuándo debe mi hijo ver a un psicólogo?

Con mucha frecuencia, los padres consideran consultar a un psicólogo cuando uno o más miembros de la familia no pueden manejar la situación. La etapa de los primeros síntomas ha pasado hace mucho tiempo y el sufrimiento está bien establecido. Por lo tanto, es bastante difícil evaluar, cuantificar y aconsejar un período de tiempo determinado para iniciar las consultas. En caso de duda, es posible hablar con el pediatra o el médico generalista que sigue a su hijo para pedirle consejo y, en su caso, consejos y contactos a los especialistas.

Y sobre todo, ¡sigue tus instintos! El primer psicólogo de su hijo es usted. Ante los primeros signos de cambio de comportamiento, lo mejor es comunicarse con él. Haga preguntas sobre su vida escolar, sus sentimientos y sus sentimientos. Trate de abrir el diálogo para ayudarla a desahogarse y confiar en los demás. Este es el primer paso real para ayudarle a mejorar.

Y si, a pesar de todos sus esfuerzos e intentos de comunicación, la situación sigue bloqueada y su comportamiento es diferente al que está acostumbrado, no dude en consultar a un especialista.

¿Cómo funciona la consulta con un psicólogo para un niño?

huellasAntes de la primera sesión, el papel de los padres es explicar y tranquilizar al niño sobre el progreso de la cita. Dígale que conocerá a alguien que está acostumbrado a trabajar con niños y que tendrá que dibujar, jugar y hablar con esa persona. El hecho de desdramatizar la consulta le permitirá considerarla con calma y poner de su parte todas las oportunidades para una rápida conclusión.

La duración del seguimiento varía mucho dependiendo de los niños y del problema a tratar. Para algunas personas, el discurso estará disponible al final de una sesión, mientras que otras tardarán más de un año en confiar. Pero una cosa es cierta, cuanto más se trata de un niño pequeño, más corto es.

Al mismo tiempo, el papel de los padres es crucial. Incluso si su presencia en las citas no es frecuente, el terapeuta tendrá que ser capaz de confiar en su motivación y asegurarse de que está de acuerdo en interferir en su vida familiar al interrogar al niño y poder darle algunos consejos constructivos.

Para que una terapia tenga éxito, toda la familia debe sentirse involucrada y motivada. Consejos dados por www.escuelainfantilalcala.com

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